Enfermedades

El humo del cigarrillo es una mezcla compleja de productos químicos que contienen entre 4.000 a 6000 sustancias químicas, partículas y gases, incluidos irritantes químicos y 70 carcinógenos. Cada uno de ellos produce diferentes efectos nocivos en todos los órganos y sistemas, siendo los mas importantes los órganos nobles como el cerebro, corazón y pulmón y los sistemas neuro-vascular, cardiovascular y aparato respiratorio. Sus efectos van desde la estimulación y depresión de mediadores cerebrales  llevando a la drogo-adicción, además de inflamación, alteración de las defensas, sensibilización alérgica, aumento de la hiperreactividad bronquial, carcinogénesis, alteración del transporte y utilización del oxígeno, entre otros.

El tabaco y el Humo de Tabaco Ambiental (HTA) es ampliamente reconocido como una causa significativa de daño, tanto a corto como a largo plazo, en todo el ciclo de vida, desde la gestación, pasando por la vida intrauterina y etapa infantil, hasta la vejez.

Tabaquismo, inicio como enfermedad pediátrica

La mortalidad atribuible  al consumo de tabaco, es de 25% para patologías como Muerte Súbita o Síndrome Dificultad Respiratoria del Recién Nacido. El tabaquismo es una enfermedad pediátrica a pesar que la mayor parte de las patologías asociadas al tabaquismo aparecen en épocas posteriores de la vida. Esta aseveración se debe a que el HTA afecta adversamente y es FR de múltiples patologías en cada una de las tres etapas pediátricas (fetal, infantil y juvenil). Además, el 90% de los fumadores comienzan con la adicción antes de los 18 años y las enfermedades provocadas por el tabaquismo en adultos se inician en las primeras dos décadas de la vida, sin presentar aún sintomatología.

Tabaquismo pasivo: 2° mano y 3° mano

Tabaquismo de segunda mano es inhalar el HTA emitido por otras personas producto del  acto de fumar. Si bien el humo tiene una composición similar al exhalado por un fumador, las concentraciones de toxinas y carcinógenos son a menudo mucho más altas. Los niños no tienen ningún control sobre su medioambiente contaminado con tabaco, el que los afecta intrauterinamente y especialmente en los primeros años de vida, mientras comen, juegan, gatean o duermen en sus casas. Numerosos estudios demuestran que los hijos de padres fumadores son fumadores pasivos de 2ª mano. Esto queda demostrado a través de niveles significativamente mayor de mediadores – cotinina en orina y nicotina/cotinina en pelo- en hijos menores de 10 años , especialmente menores de un año, de padres fumadores comparados con padres no fumadores. Esto se ve agravado cuando  el  inicio del primer  cigarro es antes de 30 min después de levantarse, así como cuando en los hogares no existe restricción al tabaquismo o esta es parcial en comparación a una restricción  total. La exposición al humo de 3ª mano resulta de la inhalación, ingestión y absorción cutánea de los contaminantes que permanecen en el aire, polvo de habitación,  superficies, ropa y pelo de padres, familiares, cuidadores o educadores, fumadores. Los niños pequeños son los más vulnerables al tabaco de 3ª mano, ya que rutinariamente se encuentran en contacto con sillones, alfombras y piso al gatear, u objetos contaminados especialmente cuando se llevan éstos frecuentemente a la boca, siendo especialmente riesgoso en hogares con niños pequeños menores de un año. El hecho de fumar fuera de casa y lejos del bebé reduce pero no protege la exposición infantil al HTA: la  contaminación y exposición al HTA es 5-7 veces mayor en los hogares de los fumadores que tratan de proteger a sus hijos fumando al aire libre que en los hogares de los no fumadores. La cotinina urinaria medida en estos lactantes expuestos indirectamente es 7,5 veces mayor que los no expuestos. A su vez, el contacto con el humo de tabaco en autos de fumadores y/o  parques o lugares de entretención son situaciones cotidianas, que aumentan la frecuencia o grado de exposición infantil. El tabaquismo de 2ª y 3ª mano están claramente unidos y coexisten. Mientras el tabaco de 2ª mano se puede disminuir a través de ventilación, los contaminantes de tabaco de 3ª mano pueden persistir en el medio ambiente, casas  o autos, por varias horas,  días o meses después que el cigarro ha sido fumado. No existe ningún nivel seguro de exposición de 3º mano, dando siempre lugar a exposiciones potencialmente perjudiciales. La única manera eficaz de proteger a los niños de la exposición al humo de tabaco ajeno es eliminar el tabaquismo de los padres.

Niños

01. Epigenéticas

Morbimortalidad asociada a tabaco

Las exposiciones prenatales (humo de tabaco y otros contaminantes) puede determinar el riesgo de diversas enfermedades. Por lo tanto podemos plantear que el tabaquismo materno, o la exposición al HTA, puede contribuir a mayor riesgo de enfermedades del Sistema Nervioso,  mayor riesgo de diferentes tipos de cáncer y aumento de enfermedades respiratorias como asma y enfermedades alérgicas en los primeros años de vida de los niños. Esto podría explicar, entre otras factores, el aumento creciente y significativo de la alergia infantil precoz, las tasas de sibilancias y asma a nivel mundial,  con  su correlato a nivel nacional.

02. Síndrome Fetal Tabáquico

Es el efecto que el tabaco produce en la mujer embarazada y neonato, ya sea por tabaquismo de la madre activo o pasivo Dentro de estos riesgos se encuentra la asociación entre tabaquismo materno prenatal y Síndrome de Muerte Súbita  del Lactante (SMSL), hasta cuadruplicarse esta probabilidad. Están  descritas numerosas enfermedades respiratorias infantiles, como sibilancia temprana,  sibilancia recurrente, Bronquitis Obstructiva, asma, Otitis Media Aguda (OMA), hospitalización por Infecciones Respiratorias Agudas (IRA) y Bronconeumonía,  entre otras. Algunas de estas patologías se observan hasta el quinto año de vida del niño. Además están descritas otras patologías fuera del aparato respiratorio que afectarán en el período de lactante hasta la edad escolar como sobrepeso, enfermedades en el ámbito neurológico como enfermedad mental y del desarrollo neurológico, problemas del comportamiento y déficit atencional con hiperactividad, tan prevalente entre nuestros niños actualmente. A su vez, también se describe mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares e infecciosas, entre ellas infección meningocócica.

03. Patologías general

Síndrome Muerte súbita del lactante (SMSL)

El tabaquismo materno postnatal duplica el riesgo de SMSL. El 59% de casos de SMSL, de niños expuestos al HTA, fue atribuido al tabaquismo materno, encontrándose mayor concentración de nicotina en el tejido pulmonar de los lactantes que fallecen de SMSL. A su vez  la relación es dosis dependiente (CONFIRMAR)

04. Patologías Respiratorias

Morbimortalidad Respiratoria Infantil

El tabaquismo pasivo de 2º o 3º mano aumenta al doble el riesgo de las infecciones respiratorias en niños. Una enfermedad pediátrica común, muy frecuente y que produce múltiples trastornos y mala calidad de vida de los niños y sus padres,  es el  trastorno agudo como crónico del oído medio. Existe una clara asociación entre tabaquismo de cualquiera de los padres y patología infecciosa del oído medio La sinusitis también tiene relación con el HTA: entre los niños que presentan sinusitis, el 68.8% está expuesto al tabaquismo pasivo en el hogar. Los hijos de padres fumadores  tienen el doble de riesgo de sufrir una infección respiratoria grave en la infancia. Este riesgo aumenta aún más en los menores de 2 años y especialmente los niños con bajo peso al nacer. Además, existe una correlación dosis-respuesta al riesgo de IRAs, dependiendo del número de fumadores en el hogar, y/o cantidad de cigarros fumados. La bronquiolitis por el  virus respiratorio sincicial, una patología respiratoria frecuente en nuestro país y temida por su gravedad en lactantes,  presenta una mayor incidencia cuando está asociada a tabaquismo pasivo. La tos, una de los síntomas más prevalentes y más frecuente de consulta infantil, está asociado al HTA, lo mismo que la hipersecreción y el apremio respiratorio como la relación entre tabaquismo y sibilancias del lactante, mas aún cuando ambos padres son fumadores. Además, se observa una gradiente de riesgo según cantidad de cigarros fumados, gradiente mayor en casos de madre fumadora. En relación a asma, se describe aumento en el número de episodios de asma en < de  14 años expuestos a HTA, y síntomas de asma y asma severa. A su vez se describe  gradiente creciente relacionado con el consumo de cada uno de los padres. La asociación de rinitis con tabaquismo de los padres es más débil, con mayor riesgo de rinocomjuntivitis cuando la madre es fumadora y aún mayor cuando ambos padres fuman. Las personas expuestas al HTA inhalan un carcinógeno pulmonar que se metaboliza y se elimina en orina. Estos metabolitos urinarios se encuentra en 90% de los niños expuestos,  existiendo una correlación entre los cigarrillos fumados por día en el hogar y los niveles urinarios de estos metabolitos, mostrando  claramente que el tabaquismo intramuros es una fuente importante de exposición a un cancerígeno pulmonar infantil.

Conclusiones

La contaminación intramuros por tabaquismo es un FR muy importante de patologías, por sobre la contaminación ambiental,  especialmente respiratorias y a edades tempranas de la vida. Especialmente en Chile que aún muestra tasas elevadas de prevalencia, a pesar de políticas exitosas y la falta de una oferta de cesación a nivel público y privado (salvo ofertas puntuales  en la ciudad de Santiago). Es por esta razón que RespiraLibre se ha abocado a implementar una oferta tanto pública como privada, a través de un programa integral de prevención y tratamiento de tabaquismo.

Tabaquismo en los adultos

Independiente que el tabaquismo comienza en la etapa infantil,  y en muchas ocasiones en la etapa prenatal cuando la madre es fumadora activa o pasiva, la mayor parte de sus daños se evidencian varios años  o decenios después del inicio del consumo y/o la exposición al humo de tabaco ajeno o ambiental (HTA) El tabaquismo produce en el hombre una disminución de 5,69 años perdidos por muerte o discapacidad y 5,77 años en la mujer. Existe evidencia científica múltiple y contundente sobre las enfermedades que son consecuencia directa o indirecta del consumo de tabaco. Todas las formas de tabaco son adictivas y letales. Practicamente ningún tejido del organismo queda fuera de riesgo.

Evidencia científica concluyente confirma que los fumadores enfrentan riesgos significativamente elevados de muerte en todos los cánceres (especialmente cáncer de pulmón), enfermedades cardíacas (la mas importante infarto al miocardio), respiratorias (EPOC, neumonía e infecciones múltiples de la vía aérea), accidentes cerebrovasculares (Accidente Vascular Encefálico o AVE)  y muchas otras afecciones fatales. Pero existe una multiplicidad de patologías que no matan pero producen discapacidad o disminución significativa de la calidad de vida como: ceguera, pérdida de la audición, envejecimiento de la piel, especialmente en mujeres, patologías múltiples de la dentadura como periodontitis y pérdida de piezas dentarias, fractura de cadera, impotencia sexual en los hombres, etc. Los fumadores de cigarros auto preparados o habanos, pipas, pipas de agua sufren las mismas consecuencias para la salud que
los fumadores de cigarrillos. Además el HTA o humo de tabaco ajeno en el adulto también presenta riesgos para el no fumador: aumenta 30% el riesgo cardiovascular, 25% el riesgo de cáncer pulmonar y un 70% el riesgo de cáncer de mama, especialmente cuando la exposición se da en mujeres jóvenes. Además se produce un aumento del riesgo de todas las enfermedades respiratorias agudas y crónicas, entre ellas el asma bronquial, aumentando las crisis asmáticas entre otras manifestaciones

Mujeres

01. General

Enfermedades Generales

Durante mucho tiempo, las enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco se consideraron asociadas a los hombres y la industria del tabaco hizo creer a las mujeres que ellas eran inmunes a los efectos del tabaco. Sin embargo, el tabaco tiene efectos muy nocivos sobre la salud de las mujeres. En Estados Unidos se ha observado un incremento en la incidencia a lo largo del tiempo más marcada de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) en las mujeres que en los hombres Las tasas de cáncer de pulmón están aumentando en las mujeres en la mayoría de los países del mundo. Se ha observado en las fumadoras un incremento de cáncer de vejiga, pelvis renal y riñón, cáncer de páncreas. Estudios también han encontrado un mayor riesgo de cáncer de mama en mujeres fumadoras, especialmente si el inicio del consumo de tabaco ha sido temprano en la vida y la historia de consumo mayor de 30 años. Asimismo se ha establecido una relación directa entre el consumo de tabaco y la aparición temprana de osteoporosis.

02. Obstétricas + Ginecológicas

Enfermedades Gineco-obstétricas

El consumo de tabaco puede aumentar al doble las posibilidades de padecer cáncer en el cuello uterino, además este riesgo es directamente proporcional al tiempo de consumo de tabaco. Las mujeres fumadoras son más propensas a tener una menstruación dolorosa (dismenorrea), irregular y con más sangrado intermenstrual que las que no fuman. Además, el consumo de tabaco reduce la eficacia de las píldoras anticonceptivas. Si estos dos factores se combinan (píldora anticonceptiva y tabaco) el riesgo de problemas cardiovasculares, cerebrovasculares y tromboembólicos se incrementan, especialmente si la mujer tiene más de 35 años. Por otra parte, diversos estudios han comprobado que en promedio las mujeres fumadoras tienen una menopausia adelantada en uno a dos años respecto de sus pares no fumadoras.

03. Fertilidad

Fertilidad

El humo del cigarrillo afecta la producción de estrógenos, la hormona encargada de regular la ovulación, que conlleva a una menor actividad ovulatoria, así como disminuye la reserva ovárica y el número de folículos, como también la falta de apetito sexual por disminución de esta hormona. En las parejas que fuman, las mujeres necesitan el doble de ciclos para lograr una gestación y las tasas de implantación son más bajas, es decir que las mujeres que fuman tardan más tiempo en quedar embarazadas. El tabaco está asociado con una mayor incidencia de patologías relacionados con el embarazo, parto y el reción nacido. Dentro de ellas está la patología  placentaria (placenta previa, desprendimiento prematuro, hemorragias, ruptura de las membranas, etc.), abortos espontáneos, muerte perinatal,  parto prematuro  y  bajo peso al nacer. El riesgo de aborto espontáneo es de un 10-20% superior en las fumadoras y la proporción de partos prematuros atribuibles al tabaco es de un 10-20%.

Embarazo

Las mujeres que fuman durante el embarazo no solamente se ponen en peligro directamente a sí mismas, sino también pasivamente a sus bebés. Las sustancias tóxicas del humo de los cigarrillos llegan al bebé. Fumar desde el inicio de la gestación, sin tener aún conciencia del embarazo, produce por un lado cambios epigenéticos que se mantendrán durante toda la vida en ese nuevo ser en gestación como desarrollo de cáncer, patologías respiratorias, asma, alergia y patologías del sistema nervioso. A su vez producirá el Sindrome Fetal Tabáquico ya descritos en los trastornos infantiles: aumento de  la probabilidad que los niños desarrollen trastornos respiratorios, incluyendo bronquitis, neumonía, asma, así como infecciones del oído medio y el síndrome infantil de muerte súbita, entre otras múltiples patologías fuera del ámbito de la vía aérea. La reducción en el peso del recién nacido es proporcional al número de cigarrillos que fuma la madre y estos bebés tienen un perímetro craneal y del tórax más pequeño. El bajo peso al nacer es uno de los principales predictores de morbilidad en el bebé. El retardo en el crecimiento fetal, como el resto de las patologías del Sindrome Fetal Tabáquico es  causado por los gases producidos por el tabaco, como el monóxido de carbono, que provocan hipoxia placentaria (privación del suministro adecuado de oxígeno), disminuyendo la liberación de nutrientes vitales para el feto e hipoxia fetal.

04. Envejecimiento

Estéticas

El consumo de tabaco disminuye la oxigenación de la piel debido a una disminución en la irrigación sanguínea a nivel periférico,  lo cual lleva a un envejecimiento prematuro (arrugas en la piel), pérdida de la elasticidad cutánea por pérdida de colágeno, aspecto y tonalidad grisácea de la piel, agregándose además  manos y uñas amarillentas. A su vez la sonrisa se desluce producto de manchas de nicotina adheridas al esmalte de los dientes, generando dientes amarillos, acompañado de halitosis (mal olor bucal)  Además existe la posibilidad de múltiples patologías de la cavidad oral, como enfermedad periodontal: gingivitis,  periodontitis, caída de piezas dentarias y cáncer oral. Otro efecto deletéreo del tabaco y que se encuentra también en el ámbito de la estética en el sexo femenino es la voz, que se altera significativamente, transformándose en una voz grave y áspera por lesiones de las cuerdas vocales y sus estructuras aledañas. Esto acompañado de un carraspeo persistente como mecanismo de compensación de la tos seca y/o productiva que generalmente está presente.   Por otra parte también se ha asociado al tabaco  una debilidad en el folículo piloso, traduciéndose un aumento en la caída del cabello.

Hombres

01. General

Los efectos del tabaco se producen de forma progresiva y están directamente relacionados con el tiempo de duración de la adicción, las consecuencias son demoledoras desde la primera vez que se fuma un cigarrillo. El consumo de tabaco sigue siendo una de las principales causas de muerte en la población, con un impacto negativo en la salud y economía de las personas. Entre otras múltiples e innumerables patologías, cuanto más tabaco se consume mayor es el riesgo de padecer algún tipo de cáncer.  Tales como el de nariz, boca, glándulas salivales, garganta, esófago, laringe, pulmón, estómago, riñón, vejiga, pene, páncreas, colon, recto o ano. Desde el punto de vista psicológico los fumadores muestran mayores niveles de ansiedad y de insatisfacción que los no fumadores. De forma particular, con respecto a su vida profesional, personal y sexual.

02. Potencia sexual

La impotencia sexual de los fumadores se debe principalmente a problemas en el sistema circulatorio del pene, ya que la circulación sanguínea durante la erección se ve reducida por falta de presión dentro del sistema arterial peneano, debido a un envejecimiento precoz y disfunción de las arterias. Durante la erección grandes cantidades de flujo sanguíneo penetran en las arterias del pene. El sistema arterio-veneoso peneano, a través de válvulas, evitan que la sangre salga del pene, quedando atrapada en unas cavidades denominadas senos cavernosos, produciendo la erección. Este mecanismo es uno de los que se encuentra alterado en los fumadores, provocando la impotencia sexual y la incapacidad de mantención de una erección. Sin embargo, el problema de la impotencia sexual puede mejorar significativamente al dejar de fumar. Esto se debe a que algunos de los efectos perjudiciales del tabaco se producen por efecto inmediato de la nicotina.

03. Fertilidad

Conjuntamente a los efectos del tabaco sobre el sistema circulatorio y la capacidad eréctil del pene, también se le atribuye una reducción del volumen de la eyaculación así como una disminución del número relativo de espermatozoides y una merma significativa de su calidad: espermatozoides deficientes, de movilidad reducida y menor capacidad para fecundar al óvulo. Factores los cuales pueden conducir a infertilidad.

04. Urológicas

Una de las principales y más importantes consecuencias del tabaco es la posibilidad de contraer cáncer, y entre ellos podemos encontrar el Cáncer en las vías urinarias. El tabaquismo activo es la causa principal de muchos casos de cáncer, tales como de riñones, vejiga, uretra y  pene. El riesgo aumenta directamente al consumo y tiempo de exposición al tabaco, donde mientras más cigarrillos se fuman y  mayor tiempo de tabaquismo, mayor es el riesgo de padecer alguna de estas enfermedades.